2011/04/16

Stay nerd, Chuck

Apuntes hasta el último capítulo emitido de Chuck, S04E20, Chuck Versus the Family Volkoff.

Había afirmado en los inicios de la cuarta de Chuck, que aunque hubiera sufrido varios cambios considerables, seguía manteniendo la frescura de las tres campañas anteriores. Sin embargo, estando a escasos cuatro episodios de su finalización, tengo que admitir para mi propio pesar que la cuarta temporada dista mucho de estar a la altura del nivel de las tres anteriores.

Chuck hace tiempo que dejó de ser el tipo que se quedaba en el coche, el tipo que tenía esa cosa tan útil dentro de su cerebro que era necesario para recabar información sobre el caso pero que no tenía capacidades de enfrentarse cara a cara con los malos, el tipo que al final dependía de Casey y Sarah para salir victorioso. En este mismo momento, sigue "flasheando" pero también tiene la capacidad de dar patadones por los aires como un espía de verdad, y a veces siento que gana demasiada importancia como activo por encima de Sarah y Casey. Chuck perdió sus nervios, su carácter patoso y su ingenuidad para lidiar con los malos. En definitiva, dejó de ser nerd.

La tropa del Buy More regalaba la parte más interesante del capítulo, dando el punto cómico que necesitaba la serie para no ser otra de espías con casos episódicos, y permitía mantener dos líneas de juego en cada capítulo que se desarrollaban con holgura. Hoy día, esto ha desaparecido, el caso semanal ocupa los cuarenta minutos, y no hay tiempo para que Jeff y Lester la líen parda, alguien secuestre el Buy More o les pongan otra bomba. En efecto, el Buy More ha quedado relegado a un segundo plano, algo que ya me temía cuando se convirtió en una base de la CIA, y aunque con el regreso de Jeffster pensé por un momento que volveríamos a los viejos tiempos, Big Mike, Jeff y Lester (tanto separados como dúo musical) e incluso Morgan han perdido presencia.

Fuera del arco del Media Mark americano nos encontrábamos con la hermana de Chuck, la cual le servía como pilar, y que sin aportar gran cosa, estaba correcta. Si había algo que la hacía subir puntos era su relación con el Captain Awesome, pero la reciente paternidad de ambos los ha sumido en una rutina aburrida y sin ningún hilo del que tirar. Porque no, Ellie rebuscando en el viejo ordenador de su padre como si fuera otra espía más no nos lo creemos. Los secundarios han retro evolucionado, o han sido olvidados en beneficio de la trama serializada, que tampoco llegó a alcanzar el máximo potencial.

Con la introducción de la madre al menos tenía esperanzas de que nos brindaran otra trama con gancho, aunque fuera repetirse un poco a sí mismos que también la madre fuera espía. Sin embargo, todo se resolvió en un par de reencuentros descafeinados. También el temido Volkoff se transformó en un corderito que pudo ser fácilmente derrotado. Y tras quedar libre la señora Bartowski, esta podría haber adquirido el rol perdido dentro de la familia, pero lo más que la hemos visto hacer hasta ahora es trabajar de niñera cuando la ocasión lo requiere. Vergonzoso.
El año pasado el encargo de nueve capítulos más (sumados a los trece que ordena la NBC siempre al empezar) pudo aprovecharse de forma satisfactoria, pero este año siento que la historia se está repitiendo porque no encuentran otro camino para seguir. Reabrir el caso Volkoff sacándose de la manga a un nuevo personaje (la hija pródiga, ¡ja!) cuyo repentino cambio de bando no resulta creíble, y su carácter como villana deja bastante que desear. 

Si hay algo que ha dado un paso al frente ha sido por fin la estabilización de la relación entre Chuck y Sarah, que tras las múltiples idas y venidas que venían sufriendo, era necesario para un sano desarrollo de ambos. Como pareja funcionan muy bien, y su incipiente boda no resulta apresurada, aunque me gustaría que se hubiese dado más cabida al papel de las familias de ambos en tal evento (o más bien en lo que vendrá después).

En fin, aunque parezca que estoy realmente decepcionada con la última tirada de episodios, en realidad mi relación con Chuck siempre será buena. Guardo en la memoria las tres divertidísimas temporada que disfruté el verano pasado (y los maratones que me di con ellas), y aunque no lo haga con las mismas ganas que antes, siempre esperaré el nuevo capítulo.