2011/04/14

Retozando entre "hierbajos".




Probé 'Weeds' ("malas hierbas" o "hierbajos", según el todopoderoso Google Translate) el verano pasado con los dos primeros episodios, que se quedaron un poco por debajo de las expectativas generadas (por ser una serie de mi adorada Showtime), aunque reconozco que nunca llegué a meterme de lleno en el espíritu de la serie, razón por la cual me alejé un poco de ella hasta hace aproximadamente un mes, cuando decidí por fin darles salida a las tres temporadas que se comían espacio de mi disco duro desde el mencionado verano. Y la experiencia ha sido muy satisfactoria, y aunque todavía no ha alcanzado el nivel que me espero de una serie de Showtime, está relativamente cerca.
Probablemente lo sepáis todos ya, pero Weeds narra la vida de Nancy, una mujer con dos hijos (Silas, el mayor y Shane el más pequeño) que se queda viuda cuando se esposo cae redondo de un ataque el corazón un día que hacía jogging con su hijo menor. Al ser el quién se encargaba de mantener a la familia económicamente, Nancy se ve privada de sus ingresos, y para poder mantener el nivel de clase media-alta que tienen, se pone a traficar con marihuana.



A partir de aquí, hablo sin miedo de soltar spoilers de las tres primeras temporadas, así que si aún no la habéis visto, drogaos primero y leed después.



Si hay una cosa que define a los protagonistas de las serie showtimeras es que son personajes con alguna "cualidad especial" que hace que su moral se vea comprometida, que tengan que cargar con un secreto en su vida para proteger a su familia o protegerse a ellos mismos. Le pasa a Dexter con sus instintos asesinos, a Tara con sus múltiples personalidades, a la enfermera Jackie con su adicción... Y en 'Weeds' Nancy trafica, sí, pero lo hace -principalmente- para mantener a su familia. Y como era de esperar, sus propias decisiones están a punto de llevarla el abismo más de una vez. Porque, como dice el refrán, el ser humano es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra dos veces. O tres...



Nancy comienza siendo una traficante de a pie más, una inexperta que no sabe como funciona el mundillo. Por eso compra hierba de baja calidad, por eso un falso policía le roba el alijo y por eso la pasa ella misma de mano en mano. Pero según va pasando la primera temporada, va aprendiendo el negocio y monta su propia cuadrilla de "drug-dealers", se las ingenia para ocultarles sus actividades a sus hijos y como extra, se echa novio. Un novio que, como descubre por casualidad, resulta ser agente de la DEA. Y con ese cliffhanger de órdago se afronta la segunda temporada. Aunque Peter resulta no estar totalmente del lado de la justicia, y por suerte para Nancy, este acepta guardarla el secreto y acaban casándose. Pero la lucha entre las diversas bandas de traficantes por hacerse con el control de la zona acaba con Nancy entre la pistola y la pared. Final de la segunda temporada con las dos bandas apuntando a Nancy (y a Conrad también) y la marihuana que debería estar allí resulta que la ha robado Silas, que ha tomado la determinación de acabar con el negocio de su madre. Y el hijo guarda el alijo robado en el maletero de su coche, justo cuando le detienen por vandalismo. 




En la tercera temporada, una vez resuelto el enorme cliffhanger tenemos un batiburrillo de tramas de lo más variopintas. Primero Nancy cumpliendo "condena" a las ordenes de U-Turn, y más tarde trabajando de secretaria para Sullivan Groff, un constructor que quiere juntar las comunidades de Agrestic y Majestic y con el que tonteará otro tanto, y también se crea una extraña amistad entre ella y Valerie, la ex-mujer de Peter, que me pareció en cierto modo mal desarrollada. El punto más bizarro de la temporada lo puso Mary-Kate Olsen haciendo de novia evangélica devota de Silas. 



A raíz de un trato entre los mexicanos  y de Nancy para librarse de otro grupo de traficantes se genera un incendio que se descontrola y llega hasta Agrestic, la cual se quema. Finalmente, Nancy decide marcharse, y la tercera temporada acaba con las mismas imágenes de la cabecera, pero de un Agrestic lleno de humo, sin color, sin nadie en las calles. 



A Weeds aún le faltan ciertos elementos por pulir, y a veces siento que la acción va demasiado rápido, aunque puede que sea más bien por el ritmo a la que la veo. Sea lo que sea, me alegro que la tercera tanda tuviera quince capítulo en vez de los doce que suelen ser por norma. También me da la sensación de que ciertas tramas podrían haber durado más, como el cáncer de Celia, la ya comentada amistad entre Nancy y Valerie, y en los últimos capítulos ese romance con Conrad.



Agrestic, que me ha acompañado durante tres temporadas en el desarrollo de la vida de Nancy Bowtin, dice adiós para siempre, y con ello se cierra una etapa difícil de superar (tres temporadas con un ritmo trepidante a sus espaldas y los comentarios de ciertas gentes que dicen que después sufrió un bajón...) que también deja atrás secundarios muy grandes. ¿A dónde llevará ahora Nancy a su familia? ¿Estará la nueva etapa a la altura? ¿Seguirá traficando? Esto último no lo dudo, el resto lo veré más pronto que tarde.



P.D: A sus diferentes versiones de la cabecera habrá que dedicarles un post pronto, pero de momento os dejo con la de toda la vida: