2011/03/02

'Raising Hope': mezclando bien los ingredientes.

Desde el principio he tenido un problema con ‘Raising Hope’. Sus episodios eran divertidos, muy entretenidos, con un buen cast y se pasaban en un pis pas, pero me daba una pereza tremenda sacar un momento para ponerlo. Tras el parón de dos meses que se marcaron he notado una mejoría, no sé si por haber estado tanto tiempo sin verles, o porque realmente han mejorado.

Pero comparando sus inicios con la actualidad, si puedo afirmar a ciencia cierta que ha habido una mejoría, o más que nada, un cambio. Lucas Neff (Jimmy) ha conseguido darle el tono adecuado a su personaje, que sin destacar en demasía, consigue soportar el peso de protagonista con holgura, y eso es algo que no todas las series pueden decir. Los padres, interpretados por Martha Plimpton y Garret Dillahunt son un pareja muy bien lograda y sus continuos flashbacks dan a sus tramas frescura, pero la mejor sin duda en Maw Maw, la abuela con Alzheimer, que aporta las escenas más absurdas y delirantes de la serie. Shannon Woodward consigue imprimirle al personaje de Sabrina el carisma necesario para servir de TSNR junto con el protagonista, y sus escenas en este último episodio (1x15) han estado muy acertadas, sin necesidad de compartirlas con Jimmy. 

Y ha habido un cambio bastante significativo, en los primeros episodios había un tono más alocado, jugando con un humor más escatológico (el vómito del bebe asqueó a más de uno), y con el papel de familia “white trash”, (como decía Alberto Nahum), con un humor más “repugnante” que lo que solemos ver en la sitcoms. Sin embargo, en los últimos hay una nota más familiar, los personajes ya no actúan cada uno en solitario, forman más un grupo, y hay más escenas dadas al “sentimentalismo” (de nuevo, el final de este último capítulo), dónde abogan un poco al esquema de familia unida. Rara, pero unida.

Maw Maw sigue teniendo grandes toques cómicos, pero ya no es tan extrema como en los primeros episodios, lo que se agradece, porque la combinación de elementos que hay ahora es lo que consigue que sea de los primeros episodios que me pongo a ver los miércoles (que sea una comedia de 20 minutos también ayuda). Raising Hope ya no sólo hace que te descojones de la risa en el sillón, también consigue tocarte el corazoncito y que te sientas identificado con las situaciones que pasan los personajes, no como al principio que todo era más bizarro.

Si aún no le habéis dado una oportunidad a la familia Chance, hacedlo porque no os arrepentiréis. Aunque al principio dije que 'Outsourced' era la mejor comedia de estreno, esta se ha ido desinflando poco a poco (hasta el punto de abandonarla) mientras que 'Raising Hope' ha conseguido por méritos propios un merecido lugar en mi parrilla, y espero que la renovación.