2011/03/07

Mallorca: el paraíso inquietante.

Ahí arriba, en las islas, no se andan con rodeos. A los británicos les gusta ir al grano (no vaya a ser que lleguen tarde al té de las cinco), y contar las historias sin detenerse en detalles o sub-tramas innecesarias. Lo han vuelto a hacer con 'Mad Dogs', el thriller psicológico de Sky1, que incluye en su reparto a varias caras conocidas británicas: John Simm como Baxter, Philip Glenister como Quinn, Marc Warren como Rick y Max Beesley como Woody. A los dos primeros se les pudo ver juntos en 'Life on Mars', que es lo más llamativo, pero los cuatro cuentan con bastantes producciones british conocidas en su curriculum.

El grupo de amigos ya cuarentones se reuné para visitar a su amigo Alvo (Ben Chaplin) en su suntuosa villa mallorquina. Lo que parecían unas vacaciones paradisiacas, pronto se convertirán en una pesadilla inacabable. El primer episodio sirve para sentar las bases de la trama y presenta a los personajes y la relación entre ellos, (que no es tan buena como nos quieren hacer creer en un principio) y es justamente al final del capítulo cuando se produce el hecho con el que realmente comienza la historia, SPOILER el asesinato de Alvo a sangre fría FIN SPOILER. Los amigos se verán acorralados, y sin tiempo para pensar una solución racional, irán tomando decisiones desacertadas, y sin que se den cuenta se irán cavando su propia tumba. Los problemas se acrecentarán con la presencia de María (María Botto), una detective que les visitará varias veces para interrogarles. Es una historia de corrupción e intriga mezclada con múltiples sospechas y secretos.
 
En los tres capítulos siguientes los hechos se suceden a contra-reloj y nosotros esperamos ver el detonante que desencadene en la escena con la que se inicia la serie (los cuatro grabando unos vídeos de despedida a sus familias), que además deja claras unas intenciones que al final resultan engañosas. El ritmo se siente trepidante, mientras pasan los minutos y los hombres se enredan cada vez más. 

La soleada Mallorca, ciudad de fiesta y diversión, ciudad del despreocupe y la locura, sirve como infrecuente escenario de unos hechos que cada se tornan más oscuros y unos personajes que cada vez se desesperan más. La imagen que nos evoca Mallorca no es exactamente la de un thriller de estas características. Mad Dogs juega con los hermosos paisajes de la isla para crear una ciudad de dos caras.

Las tensiones entre los protagonistas se van acrecentando con el discurrir de los hechos, y su amistad deja paso a una rabia y rencores que finalmente afloran en el último capítulo, claramente el más vívido de todos. Al final todo se resuelve en los últimos cinco minutos, aunque nos tienen jugando con el gato y el ratón durante el capítulo entero. 

Aún no sé que pienso del final, no tengo claro si es una puta obra maestra o una manera fácil de salir del paso. Esperaba otra cosa con más artificios, y más cerrada. Este final queda a la interpretación de espectador, lo cual no es malo, y probablemente lo pensaron así en vista de una posible segunda temporada. Lo que si tengo claro es que no deja indiferente.