2011/02/01

Series gatunas: Sabrina, cosas de brujas.


Aviso: No esperéis un post ni mininamente serio. Y punto, que los gatos también tenemos derecho a decir chorradas de vez en cuando.

¿Quién no ha visto alguna vez en su vida a Sabrina hacer alguna gamberrada adolescente? ¿Quién no ha visto nunca a sus tías transformándose? Y sobre todo, ¿quién no hay visto nunca al gato biónico ese que se hacía llamar Salem?


Siete temporadas duró la serie, entre conjuros mágicos y tonterías de adolescentes. Sabrina, the Teenage Witch, o Sabrina cosas de brujas, como se conoció por estos lares, seguía la vida de Sabrina (si que se curraron el título), una adolescente que vive en Massachusetts, con sus dos tías, las cuales le desvelan al cumplir los 16 años que tiene poderes mágicos, o lo que es lo mismo, que es bruja. Pero no es una de esas con verrugas, escobas voladoras y gatos negros (espera, eso sí…), sino una rubia joven guapilla de cara que como adolescente que es, no está por la labor de estudiar para ser bruja.

Bueno, vamos a lo más importante de la serie, el gato biónico. Porque sí, era es uno de los ¿animales? más cutres que han existido en televisión, pero venía a ser un gato que hablaba y eso molaba mucho. Vamos, ya me gustaría a mí tener uno igual (biónico no, que no soy masoquista).

En fin, Sabrina se pasaba el día por ahí con sus amigas, manteniendo mucho interés en los chicos y sin hincar los codos en los libros de magia para nada. Sus tías (que aunque nos quisieran engañar, todos sabíamos que no eran hermanas, sino un par de lesbianotas totales...) iban y venían sacando a su esquiva sobrina de todos los marrones, y luego castigándola por hacer magia sin control y no alimentar con toneladas de la mejor comida del mundo para gatos a Salem (vale, eso puedo habérmelo inventado yo…).


Lo peor de la serie es que Salem en realidad fuera un hombre que fue víctima de un hechizo de una bruja malvada que le convirtió en gato y no un gato al 100%, pero que le vamos a hacer, ¡es la ABC, no la HBO!

Sin embargo, pese a que la serie fue un petardazo, su final fue fantástico, porque un capítulo antes de acabar la última temporada, Salem se cansó de ser ninguneado y organizó una conspiración mundial a la que se sumaron todos los gatos del planeta. Armados con uñas y bigotes, asaltaron primero la casa de Sabrina y convirtieron a toda la familia en gatos. Después fueron a La Casa Blanca, y tras secuestrar al presidente y encerrarlo en el sótano, contrataron a un arquitecto que rediseñó por completo el edificio, ahora conocido como La Casa Gato, y gobiernan el mundo desde entonces.

Pensadlo, gobierna el mundo un gato biónico. Que awesome...