2010/12/08

¡Que te calles!: Hilarante comedia francesa.

Título original: Tais-toi
Año: 2003. 85 minutos. Francia.
Director: Francis Veber
  
Fijaos la vageza que puedo llegar a tener: me pusieron esta película en clase el año pasado, pero como no llegamos a acabarla (siempre pasa igual) decidí bajármela para terminarla. Seis meses he tardado en ponerme a hacerlo. Los inconvenientes de esto, primero, que he tenido que verla doblada, y aunque reconozco que el doblaje está bastante bien, hubiera preferido verla en el idioma de Molière, y segundo que he tenido que volver a verla entera, porque ya no me acordaba de casi nada.
“Quentin, un tonto que vuelve loco a todo el mundo con su parloteo incesante, es detenido después de un atraco y acaba compartiendo celda con Ruby, un duro ladrón que se niega a hablar con los demás. Antes de que le detuvieran, Ruby consiguió esconder una enorme cantidad de dinero que robó a Vogel, un peligroso criminal que mató a Sandra, la amante de Ruby. A pesar de que Ruby no quiere saber nada de Quentin, éste intenta ser su amigo. Ruby consigue que le trasladen al pabellón psiquiátrico y Quentin le sigue. Allí organiza una torpe pero exitosa huida. La misión del solitario Ruby es matar a Vogel y así vengar la muerte de Sandra. (FILMAFFINITY)”
Mientras van en busca de venganza (bueno, Quentin es tan tonto que difícilmente puede querer vengarse de alguien), los dos personajes protagonistas se pasan la película huyendo de la policía y, de Vogel y su séquito, ocasionando escenas hilarantes, que siempre desembocan en risas, porque Gérard Depardieu se encarga magistralmente de que eso ocurra. Cambian de coche, roban uno de la policía, quieren cambiar de nuevo, ¡roban otro coche policial! La película tiene grandísimos y numerosos momentos cómicos, cómo la primera conversación entre Quentin y Ruby dentro de la cárcel, en la que el primero acaba relinchando (y muy bien, por cierto). En el filme se explota la química de Quentin y Ruby excelentemente, creando una situación cómica detrás de otra, con ambos personajes como contrapunto uno del otro, funcionando a la perfección como pareja y regalándonos un rato inolvidablemente divertido.

La música de la película es simple, pero efectiva, y se coloca en las escenas adecuadas. Me ha gustado personalmente, le iba realmente bien.

Una película con la que te reirás sobre seguro y que te dejará con una sonrisa de atontado tras el final. Recomendable para esos momentos en los que uno está un poco deprimido.

A continuación os dejo una escena que tiene lugar dentro del manicomio, que es sencillamente hilarante (aunque sonaba mejor "merde" que "mierda"):


video

Nota: 6/10