2010/09/14

El soberano estiramiento del chicle de 'El Internado'.

Tendría que comenzar diciendo que yo no empecé a ver 'El Internado' cuando se estrenó, y que cuando decidí subirme al carro, allá por la tercera temporada, (si no recuerdo mal), me uní sin ver las anteriores temporadas, cuando según se dice son las mejores de la serie.

En cualquier caso, hace tiempo que los fichajes, todos convertidos en personajes con un "pasado oscuro" y un montón de misterios tras de sí, pasaron a ser meros títeres de una historia que no se sostenía, pero que por entonces no alcanzaba las cotas actuales de memez.

Capítulos de excesiva duración, con un constante relleno de minutos dedicados a tramas estúpidas, veasé el caso de Paula y Evelyn, que dan más guerra que los nazis, y que no producen más reacción que la de tirarse de los pelos.


A partir de aquí, spoilers hasta la actualidad (capítulo 7x10; La última dosis), así que si no estás al día, no leas. Aunque si te importa un bledo saberlo, que sé de algunos que les dará igual, adelante pues.

Vamos con un resumen de las tramas que han ido saliendo o siguen en los últimos capítulos:

La relación de Iván y Julia, siempre yendo y viniendo, y aburriéndonos con otros tantos minutos de rollos amorosos, que cansaron hace tiempo. En la última tanda de capítulos nos encontramos con que Iván, fruto de los efectos secundarios de la medicina que tiene que tomar, ha desarrollado prematuramente alzheimer, y de nuevo se produce otra ruptura, porque no quiere inmiscuir a Julia en su enfermedad. Por mucho que intenta ocultarselo a Julia haciéndola creer que ya no la quiere, está finalmente se ha enterado, aunque Iván la ha vuelto a mandar a la mierda. Pero todos sabemos que acabarán juntitos, porque como no, aquí habrá final feliz.

Curro y el resto han salido finalmente de la sala de infectados, y esté está buscando a Amaia para vengarse. Y Amaia, como no, no es capaz más que de llorar y ser salvada por Marquitos. Amaia, que entró en sustitución de la difunta Carolina, por lo menos como interés amoroso para Marcos. Y es que ahora, con la ida de Amelia (también asesinada brutalmente por Hugo), lo más seguro es que finalmente se produzca un emocionado encuentro entre ambos después de estar en peligro de muerte o bla bla bla. Al final de 7x10, con Currro habiendo volado por los aires, y Amaia a salvo, parece que se va a producir el ¿esperado? beso, pero Marcos no lo permite porque hay riesgo de contagiarla a través de la saliva. En cualquier caso, no tardará...

Y sí, habéis leído bien, los militares colocaron minas anti-persona alrededor de la valla, y aunque Fermín y Garrido aparecieron a tiempo para advertir a los chavales (que previamente se habían escapado del internado), Curro no quiso hacerles caso, y ¡PUM!, a dar vueltecitas por los aires. Yo me alegro mucho porque ya estaba harta de este personaje, que no ha hecho más que tocar las narices. Un fichaje totalmente innecesario (para quién le quiera ver haciendo de capullo que vea 'Los Hombres de Paco', que ahí está muchísimo mejor) que me alegro que ya se hayan quitado de encima. Esto además nos deja con Fermín pisando otra bomba, porque como no, se tuvo que hacer el héroe, y teniendo que quedarse quieto, porque como se mueva un centímetro, explota. Yo si fuera María ya la habría atizado con una cacerola en la cabeza, porque hay que ver. Este personaje antes estaba mucho mejor, pero últimamente no soporto que tenga que andar haciendo de héroe cada dos minutos. 

Y luego los padres se preguntan porque sus hijos tienen pánico de los internados... 

Mientras tanto el desfigurado Camilo anda con una pala dándole a la pared, esa en la que el otro lado se encuentra Héctor, a saber con que intenciones. El pobre Héctor, que ahí metido se debe de aburrir de lo lindo. Y en cada capítulo nos sacan a alguien picando la pared y al pobre hombre dando gritos pidiendo ayuda, pero nada, que no le rescatan ni a la veinticinco.
Otro de los fichajes de la temporada fue el teniente Garrido, que para sorpresa de los espectadores, resultó ser miembro de Ottox. Y para más inri, en el último capítulo (7x09; El principio del fin) se descubren que los militares que están emplazados en el exterior son también miembros de Ottox. Y el coronel al mando de la operación ha resultado ser uno de esos nazis que huyeron a España, esos que se refugiaban en la marmita de las narices. 

Y repito, y luego los padres se preguntan porque sus hijos tienen pánico de los internados.

Con esto se ve, que pese a todo, de que 'El Internado' aún puede sorprender con buenos cliffhangers, pero el problema aún reside en el que el resto del capítulo es mayoritariamente prescindible. Y hay tanta gente que la siguió desde el principio que había aguantando hasta temporadas pasadas de mala gana, y que finalmente, se he descolgado del carro en las últimas tiradas, aún con la idea de ver el capítulo final. Y no se perderán nada, porque 'El Internado' ya tiene poco que ofrecer. En sus comienzos fue una serie pionera, con un buen guión y una buena trama, pero desafortunadamente -y como pasa siempre en España- la cadena ha tirado del chicle hasta tales proporciones que 'El Internado' será recordada como otra producción que perdió su gracia en el camino, del mismo modo que sucedió en Los Hombres de Paco, por citar una que yo veía. Yo aún espero pacientemente, viendo los último episodios, a la espera de que esto finalmente acabe y pueda quitarme la serie de encima. Una resolución que seguramente acabe con la salvación de los "buenos" y por fin, el final de los "malos". Y mientras tanto, las incógnitas sigue por ahí perdidas mientras las tramas apenas avanzan.

Mientras finaliza 'El Internado' se habla ya de la producción de 'El Barco' que no comparte sólo nombre, sino trama y actores. Y lo más triste puede ser que esta serie también triunfe, por ya se sabe que unas adolescente locas por ver a unos cuantos supuestos "guaperas" sin camiseta mueven una gran parte de la industria televisiva española. 

Yo desde luego, ya me cansado. Cuando acabe 'EI', 'Doctor Mateo' será la única serie española en emisión que pienso ver, y la única que merece la pena, visto lo visto. Lo que me preguntó es si esta SI sabrán acabarla a tiempo. 

Y a ver... el bote, un par de milloncejos de euros, para quién me nombre una persona que ha sido secuestrada más veces que Irene Espí.