2012/05/29

Ronda de enlaces (70)

2012/05/02

The Slap

Un hombre abofetea a un niño que no es suyo en la fiesta de cumpleaños de su primo. Este es el punto de partida de The Slap, una miniserie australiana de ocho capítulos basada en un libro homónimoComo sinopsis no tiene mucho jugo, sino que lo verdaderamente interesante es ver como un acto aparentemente tan simple como una bofetada es capaz de afectas las relaciones personales de los protagonistas. 


Cada uno de los episodios esta narrado por un personaje, que ofrece su punto de vista sobre la situación y conocemos más sobre su vida personal y sus implicaciones con los demás personajes. Pero aunque es una serie coral, hay un personaje que destaca ligeramente por encima del resto, Hector (Jonathan LaPaglia). Hector acaba de cumplir 40 años y parece que lo tiene todo: es guapo y tiene una familia perfecta y un trabajo seguro. Pero tiene un secreto que le está carcomiendo por dentro. 


Hector no es el único personaje que guarda secretos. Harry, su primo, es un hombre hecho a si mismo que tiene un exitoso negocio y un feliz familia, pero que empieza a ver como la bofetada que le dio a Hugo le está haciendo la vida imposible. Rosie (Melissa Georgey Gary (Anthony Hayes) son los padres de Hugo, el niño abofeteado. Ella siente que está fallando como madre y él es un alcohólico. 


Debido a la bofetada, salen a la luz las tensiones y miedos de los personajes y se forman dos bandos, que enfrentan directamente a Hector y su esposa, Aisha (Sophie Okonedo). Hector se ve entre la espada y la pared, por un lado esta su primo Harry que opina que el niño se merecía la bofetada porque estaba comportándose peligrosamente, y sus padres que guardan nostalgia hacia Grecia, su patria. Por un otra parte, están Rosie y Gary, amigos de Aisha y Anouk, otra amiga común y que consideran que la bofetada estuvo fuera de lugar. Fuera de este juego de adultos quedan Connie y su mejor amigo Richie (Blake Davis).


El piloto se toma su tiempo en sentar las bases y falla un poco en conseguir que la historia te llame la atención lo suficiente, pero eres uno de los espectadores que continua, los esfuerzos se ven recompensados.  Falla a la hora de construir a algunos personajes, que quedan en segundo plano en detrimento de otros, pero en conjunto te ofrece un buen ejercicio de como de 'jodido' está el ser humano, de como pretendemos ser quién no somos y de como te puede cambiar la vida de la noche a la mañana. Y que leches, que son solo ocho capítulos, mucho tiempo no os va quitar, echadle un ojo.